El respirador Gerson 1730 es un respirador desechable de partículas para entornos donde además del polvo o el aerosol existe riesgo de salpicadura de fluidos. Combina la aprobación NIOSH N95 con autorización de la FDA para uso médico, lo que lo hace apto para hospital, laboratorio clínico, central de esterilización, manejo de desechos bioinfecciosos y sala de proceso farmacéutico, además de aplicaciones industriales con partícula en suspensión. Se fabrica en Estados Unidos y se presenta en caja de 20 unidades, con presentación adicional de dos piezas.
La construcción resuelve tres detalles pensados para uso clínico prolongado. El ensamble sin grapas elimina las piezas metálicas que pueden desprenderse o rasgar, y es el motivo por el que Gerson lo describe como construcción más segura. Las bandas de polímero suave, libres de látex, no se enganchan en el cabello y no requieren estirarse antes de colocarlas, lo que agiliza el cambio entre pacientes o entre áreas. La almohadilla de espuma en el puente nasal con clip de aluminio contorneado mejora el sello donde más fuga se produce y reduce el empañamiento de los lentes de protección. La doble capa resistente al colapso mantiene el volumen interno durante toda la jornada y evita que la copa se pegue a la nariz y la boca al inhalar.
Su clase N95 corresponde a partículas sin base de aceite y alcanza un factor de protección asignado de 10. Reduce la exposición por inhalación a partículas y aerosoles, pero no elimina el riesgo de contraer una infección o enfermedad. No debe usarse en atmósferas con menos de 19.5 % de oxígeno ni en atmósferas inmediatamente peligrosas para la vida o la salud, y no sella sobre barba ni patillas largas. Se descarta al terminar el turno, o antes si se ensucia, se moja, se daña o aumenta la resistencia a la respiración.
